La Cuentas del Gran Capitán

Cuentas del Gran Capitán Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, nació en el seno de la Casa de Aguilar el 1 de septiembre de 1453 en Montilla, Córdoba. En su infancia sirvió como paje del príncipe Alfonso iniciando su carrera militar durante la Guerra Civil Castellana y participando en la toma de Granada, donde negoció con el monarca nazarí Boabdil la rendición de la ciudad. Por ello recibió, como pago a los servicios prestados, la Orden de Santiago y el Señorío de Orgiva.

El Gran Capitán En 1495 luchó contra las tropas francesas que había ocupado Nápoles al mando de un ejército que desembarcó en Calabria. Una vez expulsadas las tropas francesas regreso a España en 1498. Fruto de sus victorias en el reino italiano se le bautizó como El Gran Capitán y recibió el título de Duque de Santángelo.

El posterior Tratado de Chambord-Granada, por el que franceses, Luis XII, y españoles, los Reyes Católicos, se repartían las tierras del reino de Nápoles, firmado en 1500, le llevó de nuevo Nápoles para velar por su aplicación. Se enfrento con los franceses por la violación del tratado y, en 1502 volvió a derrotarlos en las batallas de Seminara, Ceriñola, Garellano y Gaeta por las que recibiría el título de virrey.

El Gran Capitán, batalla de Ceriñola Fue un gran estratega militar que utilizó innovadoras tácticas como la utilización de la infantería que le daba mayor maniobrabilidad frente al choque de líneas de caballerías, la utilización de espías y la guerra de guerrillas

Louis-xii A la muerte de la reina Isabel en 1504 se deterioraron sus relaciones con Fernando por problemas financieros y fue apartado del virreinato en 1507 a pesar de sus protestas. Las célebres "Cuentas del Gran Capitán", conservadas en el Tribunal de Cuentas, son un buen indicio del desencuentro:

Cargo.

Ciento treinta mil ducados remitidos por primera partida.

Ochenta mil pesos por la segunda.

Tres millones de escudos por la tercera.

Once millones de escudos por la cuarta.

Trece millones de escudos por la quinta.

Descargo.

Doscientos mil setecientos y treinta y seis ducados y nueve reales en frailes, monjas y pobres para que rogasen a Dios por la prosperidad de las Armas Españolas.

Cien millones en picos, palas y azadones.

Cien mil ducados en pólvora y balas.

Diez mil ducados en guantes para preservar a las tropas del mal olor de los cadáveres de los enemigos tendidos en el campo de batalla.

Ciento setenta mil ducados en poner y renovar campanas, destruidas con el uso continuo de repicar todos los días por nuevas victorias conseguidas sobre el enemigo.

Cincuenta mil ducados en aguardiente para las tropas en día de combate.

Millón y medio de idem. para mantener prisioneros y heridos.

Un millón en misas de gracias y Te Deum al Todopoderoso.

Tres millones en sufragios para los muertos.

Setecientos mil cuatrocientos noventa y cuatro ducados en espías […].

Cien millones por mi paciencia en escuchar, ayer, que el Rey pedía cuentas al que le ha regalado un Reino.

Reino de Nápoles Regresó a España y falleció el 2 de noviembre de 1515 en la ciudad de Granada.

Fernando el Católico

2 comentarios to “La Cuentas del Gran Capitán”

  1. ojos negros, piel canela Says:

    O tu escribes poco, o Google funciona mal..

    hace siglos que no sabíasmos de ti.

    Aunque no siempre coincido con tus opiniones, me encantan tus posts.

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