Haití: Macandal, tambores de libertad

Macandal

Visto hoy lo que es Haití, parece mentira que este país fuese la primera nación negra que consiguiese su independencia mediante un proceso revolucionario de carácter abolicionista allá por los albores de 1804. El proceso para acceder a su independencia frente a la potencia colonizadora, Francia, estuvo plagado de múltiples rebeliones de los esclavos de origen africano que poblaban la isla. Desde las primeras revueltas en el año 1791 diversos líderes comandaron la lucha a muerte por la libertad. Toussaint-Louverture y Dessalines protagonizaron quizá las dos más importantes, la primera entre 1793-1802, y en 1803 la segunda, que desembocaría en la tan ansiada independencia y la constitución de la primera república soberana de Latinoamérica. Sin embargo en el camino hubo otros líderes, quizá menos conocidos e importantes, pero que sembraron la semilla de la independencia entre los esclavos negros. Uno de ellos fue François Macandal.

Dessalines, héroe de la independencia

Macandal no fue el primero que se rebeló contra la dominación blanca, pero continúo la lucha que otros esclavos habían encabezado, como las rebeliones de los cimarrones (esclavos rebeldes) en Fort Dauphin. Macandal fue también un jefe cimarrón que en la segunda mitad del siglo XVIII huyó de las plantaciones de Lenormand de Mezy en el norte del país. En esta montañosa zona encontró refugio y consiguió agrupar a un buen número de compañeros en torno al Vudú.

Macandal adquirió fama de inmortal entre sus adeptos y era venerado como un profeta, como un iluminado de las divinidades superiores de África. Se le atribuía la capacidad de convertirse en múltiples animales para preparar sus incursiones sin ser descubierto por los colonos blancos de la llanura. Su gran oratoria lograba convencer y extender su mensaje entre los esclavos negros. Los primeros habitantes que habían dominado Saint Domingue habían sido de piel amarillenta y representaban el pasado, ahora la dominación estaba en manos de los blancos, el presente, y en el futuro debería estar en manos de los negros, debería ser el primer reino independiente de negros. Sus ideas se extendieron por todo el norte de Haití, zona de mayor concentración de esclavos negros.

Haití

Las luchas de Macanal eran “retransmitidas” al son de los tambores del rito Vudú, convertida en la religión de liberación. Perdió uno de sus brazos en una escaramuza pero consiguió huir nuevamente y seguir combatiendo a los colonos blancos dueños de las plantaciones con veneno extraído de las plantas.

Ejecución de Macandal

Las hazañas de Macandal eran el centro de las ceremonias y veladas mágicas, poblaban el universo de los jóvenes y de los ancianos, unos y otros con ansía por la libertad y el futuro que Macandal les auguraba. Pero como todo sueño, nuestro héroe fue finalmente apresado en enero de 1758, durante cinco años este jefe cimarrón había mantenido en jaque a las autoridades coloniales.

Macandal fue condenado a muerte y quemado en la hoguera un triste 20 de enero de 1758, pero su sueño siguió en pie. Los esclavos negros celebraron la transformación de Macandal de hombre a pájaro que volaba en busca de la libertad. Para los esclavos negros Macandal no había muerto y volvería para devolver a su pueblo lo que legítimamente le pertenecía, la libertad, transformado en un caballo, en una iguana, en un pez o en una mariposa. Los tambores siguieron escuchándose relatando sus hazañas por las noches, mientras los esclavos descansaban del duro y fatigoso trabajo diario y esperaban su retorno. Una buena novela que refleja la vida y las revueltas haitianas de esta época es La isla bajo el mar, de Isabel Allende.

Isabel Allende: "La isla bajo el mar"

3 comentarios to “Haití: Macandal, tambores de libertad”

  1. HUGO MIR Says:

    Estoy leyendo la novela de Isabel Allende y ya estoy investigando y conociendo al héroe haitiano de la liberación de los esclavos africanos, me sorprende positivamente pues no conocía la existencia de este ser que aportó los primeros cimientos a la creación de la primera nación negra en conseguir su liberación, y de inmediato captó mi admiración por su valor.

  2. Amanda Says:

    Yo también estoy en el ejercicio de conocer, y el libro de Isabel Allende, que no solo leo para recrearme, sino para saber, lo comparto con mis hijas y con mis estudiantes de bachillerato en mi colegio caucano. Y espero que quienes estén en lo mismo, compartan aprendizajes.

  3. Silka Says:

    Para conocer un poco más la historia de Haití hay que leer la novela “Las Olas del destino” de Sarah Lark. Excelente

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