Little Big Horn

Little Big Horn

Little Big Horn

La batalla de Little Big Horn tuvo lugar el 25 de junio de 1876, en la localidad de Little Big Horn en el Estado de Montana. Los contendientes de esta batalla fueron, de un lado un conglomerado de tribus indias (siouxescrows, cheyennes, comanches, tasunkas, witkos,…), comandados por el jefe sioux Caballo Loco (Tasunka Witko), y, de la otra parte, el 7º de Caballeria de los Estados Unidos de América, bajo las órdenes del célebre general Custer.

Cazadores de búfalos

A mediados y finales del siglo XIX las grandes masas de inmigrantes europeos llegados a los Estados Unidos necesitaban imperiosamente colonizar las nuevas tierras hacia el Oeste del país. La necesidad de conectar a través del ferrocarril el Este y el Oeste supuso anexionar muchas de las tierras donde vivían las tribus indias. Estas tribus, cuyo alimento principal se basaba en la caza del búfalo, tuvieron que abandonar sus tierras, y como estás se dedicaban fundamentalmente a la ganadería, asentada en los ranchos, y la minería, con la consecuencia de la eliminación de la cultura  e, incluso, la subsistencia indígena.

En mayo de 1876, tres columnas del ejército de los EEUU partieron para luchar con las tribus indias que dificultaban la expansión colonizadora blanca. Una de ellas era dirigida por el general Terry, al mando de 1500 hombres, y donde estaba encuadrado el 7º de Caballería, partió hacia las tierras de Dakota.

Sin que estos tres ejércitos lo supieran, se estaba formando una de las mayores concentraciones de indios de las praderas que se pudo conocer en la historia. Se dispusieron por todo el valle del pequeño Big Horn bajo el mando del carismático Toro Sentado, de los Hunkpapa, y Caballo Loco, sin duda alguna uno de los Jefes de guerra de los Oglala más distinguidos.

Caballo Loco

Se formó un gran campamento de cerca de 1.500 tipis en los que se alojaban entre 12.000 y 15.000 indios (preferentemente sioux y cheyenne) a lo largo de casi cinco kilómetros a lo largo de las orillas del río Little Big Horn. El mensaje de Toro Sentado se había propagado, invitando al poderoso e influyente jefe de los Pies Negros, Pies de Cuervo, de Canadá para que se unieran a los siouxes en su lucha contra los americanos.

El día 26 de junio Terry encomendó al general Custer, al mando del 7º de Caballería, que realizase un reconocimiento del terreno, debido a la rapidez y flexibilidad con la que podía moverse su unidad y taponase la huida de los indios una vez se hubiese iniciado la batalla. La orden era clara, reconocimiento del terrero y esperar la llegada de refuerzos.

El general Custer decidió por su cuenta y riesgo neutralizar al enemigo. Al frente de 12 compañías del 7º de Caballería (597 hombres a los que sumarian 79 exploradores y civiles), decidió relegar los refuerzos 4 compañías del 2º de Caballería, y el de una batería Gatling. El solo podría manejar la situación, o eso pensaba al menos.

7º de Caballería

El 25 de junio llegó hasta el campamento indio que ocupaba una extensión de unos 5 kilómetros de extensión. El campamento alberga a siete tribus: Unkpapas Lakota, Oglala Sioux, Pies Negros, Cheyenne, San Arc, Miniconjou y Brule; alrededor de 8.000 nativos, entre hombres, mujeres y niños. Custer se preparó para atacar y dividió sus fuerzas en 4 batallones; el primer batallón con 210 hombres a su mando atacaría por un flanco; el segundo, al mando del Mayor Reno, con 175 soldados atacaría el otro flanco; el tercer batallón de 120 hombres, bajo mando del Capitan Bénteen avanzaría paralelo al sur de Custer, vigilando los movimientos de los indios. El cuarto y último quedaría en retaguarda, bajo supervisión del Capitán McDougall.

Custer

Tras avanzar 16 km, Bénteen al no encontrar actividad del enemigo decidió darse media vuelta para unirse a Custer. A las 15:05 Reno llego a los límites del campamento. Unos 50 guerreros salieron a recibirles, por lo que organizó una línea de defensa para iniciar el combate. Ante la llegada de más enemigos, Reno ordenó el repliegue. Viendo el ingente número de enemigos, Custer envió un mensaje a Bénteen: “Bénteen venga. Gran campamento. Venga rápido. Traiga la munición. P.S. Traiga la munición”.

Toro Sentado

Reno llegó hasta la ribera del rio donde ordenó una línea defensiva intentando frenar a los indios. La situación se torno desesperada, y empeoró cuando Reno perdió la compostura; dio órdenes y contraordenes apresuradamente, ordenó montar y desmontar varias veces, finalmente gritó: “Quién quiera sobrevivir que me siga”. Reno acabó con cualquier posibilidad de un repliegue ordenado, el pánico se apoderó de los hombres que huyeron en desbandada y fueron cazados como animales salvajes por los guerreros indios. Cuando consiguieron ponerse a cubierto, el batallón de Reno había perdido 60 hombres. La fuerza de Bénteen se encontró con los supervivientes y organizo una línea defensiva, quedando paralizados para apoyar a Custer.

Los hombres de Custer sufrieron la misma suerte, hordas de guerreros se les abalanzaron con inusitada fiereza. Tuvieron que replegarse dejando al teniente Calhoun para intentar repeler a los indios mientras el grueso de las tropas tomaba nuevas posiciones. La batalla más dura se produjo en Calhoun Hill  y fue donde más bajas indias se produjeron. Finalmente, los hombres de Custer comenzaron a huir o a luchar en vano. Consiguieron aguantar unos 20 minutos el ataque indio. El capitán Keogh formó una línea defensiva para proteger a los escasos supervivientes. Minutos después fueron engullidos por una marea de guerreros. La fuerza de Custer quedó rodeada  y los aproximadamente 100 supervivientes sitiados al descubierto y sobrepasados en 15 a 1. En 8 minutos terminó todo, algunos soltaron sus armas y salieron huyendo, otros murieron mientras disparaban sus rifles, y unos pocos sucumbieron en una desesperada lucha cuerpo a cuerpo. No hubo piedad ni para los heridos y para los muertos, sólo el cuerpo de Custer fue respetado.

Comanche (1886)

A la mañana siguientes las tropas de Benteen y Reno fueron atacadas, pero al haberse atrincherado lograron repeler el ataque varias veces hasta que los indígenas decidieron abandonar la lucha antes de que llegasen nuevos refuerzos de socorro. El único superviviente de la masacre fue el caballo del capitán Keogh, Comanche, que apareció fatigado y con flechas insertadas en su cuerpo.

Mapa batalla Little Big Horn

La aplastante victoria de las tribus indias fue sólo un espejismo, la colonización blanca y el trazado del ferrocarril siguió su rápida expansión a lo largo del territorio norteamericano. Caballo Loco, ya que según cuenta la tradición soñaba con un caballo salvaje, fue semanas más tarde derrotado en dos combates, capturado y asesinado bajo el fuego de las bayonetas.

Little Big Horn

Custer fue para unos un héroe, para otros, los más, un vanidoso que arrastró a la muerte a 450 soldados para enfrentarse a unos 3000 guerreros indios para satisfacer su ego y mejorar su posición en la carrera política hacia la presidencia de los Estados Unidos.

Cementerio de Little Big Horn

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