Archive for 27 abril 2010

El lado oscuro

abril 27, 2010

El lado oscuro

Sin miedo al pasado

abril 26, 2010

Sin miedo al pasado

Fosas en las cunetas

Una de las reglas más elementales de todos los regímenes que se denominan democráticos es el derecho fundamental a la libertad de expresión. En estos últimos tiempos estamos oyendo decir a los líderes y “lideresas” del Partido Popular que las manifestaciones de apoyo al juez Baltasar Garzón “ponen en peligro nuestra democracia”.

La formación política de estos señores y señoras deja mucho que desear, amén de semejante despropósito. No se han debido aún dar cuenta que en el concepto de libertad de expresión cabe la posibilidad de criticar la decisión de cualquier órgano de gobierno, bien sea el órgano judicial, legislativo y/o ejecutivo. Por tanto, el que un grupo de ciudadanos y ciudadanas decida manifestarse, en el libre ejercicio de su libertad de expresión, en defensa o en contra de cualquier resolución dictada o por dictar de los mencionados órganos de poder está en su pleno derecho de hacerlo.

El juez Baltasar Garzón

La democracia no sufre con el ejercicio de la libertad de expresión, todo lo contrario, se hace más fuerte y más participativa. Cuando los ciudadanos de un país son capaces de influir en los poderes del Estado, más allá del voto depositado en una urna cada cuatro años, es síntoma de que nuestra democracia está viva y bien viva. Ya es hora de que los ciudadanos dejen sus poltronas, se levanten del sillón y recuperen la palabra y la calle. Sí, la calle. Ese espacio público que algunos se empeñan en desdibujar e incluso privatizar.

Contra la democracia se atenta intentado esconder debajo de la alfombra los acontecimientos y sucesos ocurridos durante cuarenta años de dictadura. Como si nada hubieses ocurrido, como si nada hubieses pasado, esperando que el silencio y el olvido sepulten la historia.

Hemos apoyado que un juez haya sido capaz de impulsar la legislación internacional contra el genocidio, que gracias a ello los familiares de los desaparecidos de las dictaduras argentinas y chilenas hayan podido saber el paradero de los suyos, algunos con la suerte de poder enterrarlos y tener una tumba donde llorar a sus muertos; hemos apoyado la persecución implacable, de este mismo juez, contra los terroristas, y no sólo contra los ejecutores materiales de los atentados, sino también contra quienes les han dado cobertura y apoyo, y ahora algunos son incapaces de afrontar su pasado, de mirar de frente a su historia. ¿Qué tienen que temer?

Quizá solo miedo, miedo a mirarse en el espejo.

Valle de los Caídos: presos republicanos

…y el soul llego a España

abril 24, 2010

…y el soul llegó a España.

ABC, 19 de julio de 1969

En a década de los 50 en los Estados Unidos la población negra estaba empezando a tomar conciencia de sus condiciones políticas y sociales. Poco a poco comienzan a movilizarse en pro de los derechos civiles extendiendose sus reivindicaciones por guetos y ciudades.

Protestas por los derechos civiles

La música no podía ser menos y su radicalización la hace ser más negra que nunca. A través de la fusión del rhythm and blues y el gospel, con una pequeña dosis de country, nace la que se conocería música soul.

El primer “solustia” podemos decir que fue Milt Jackson, miembro del grupo Modern Jazz Quartet, que definía el soul como “lo que surge, cuando tu parte interior sale a la superficie, lo que no puedes aprender en los libros de música”. Formó un dúo discográfico con el gran Ray Charles llamado Soul Brothers. El término soul gustó y fue adoptado para denominar este tipo de música.

En España, como tantas otras cosas, el soul entró a través de nuestras playas, a través del turismo. Las discotecas que en los años 60 empezaron a inundar nuestra geografía dieron fama a los nuevos intérpretes del soul, como el norteamericano, nacido en Carolina del Sur, Arthur Conley, promocionado por el talentoso Otis Redding. Arthur con sus tema Funky Street y Sweet soul music hicieron bailar a la juventud española.

ABC: Crónica del concierto de Eddie Dee Mattinson. 28 de julio de 1968

La fiebre por el soul pegó fuerte y los músicos estadounidenses de soul llegaron a nuestro país. Así Carl Douglas y los Presidents grabaron en España bajo la dirección de Manuel Alejandro u Ossie Lane y Eddie Lee Mattinson reyes de las discotecas de Platja d’ Aro en Gerona que llegaron a editar sus actuaciones en disco.

Carl Douglas

La influencia del soul entre la juventud llego a tal extremo que hasta el entonces Ministerio de Información y Turismo patrocinó unas series de festivales que recorrieron los pueblos y ciudades costeras, e incluso la capital con gran éxito de público. De esta forma se pudieron ver en España a The Show Stoppers, Freeman Willians, The Hot Tamales, Frenchi Thompson, Jackie Gabriel, Tini Lynn y otros. El soul se convirtió en un mazazo de diversión, sudor, baile y reivindicación entre la juventud.

ABC: Anuncio del Festival de Soul en el Palacio de la Música. Madrid. 31 de julio de 1969

En paraleo fueron surgiendo grupos españoles que siguieron los esquemas del soul como los Four Tops y Los Canarios iniciadores de este estilo musical en nuestro país.

Arthur Conley, 1967

El Club de los Jacobinos

abril 23, 2010

El Club de los Jacobinos

Club de los Jacobinos. Calle Saint-Honoré (París)

La formación de grupos o facciones políticas en Francia surge cuando la Asamblea Nacional comenzó sus debates en 1789. Los grupos formados tienen una visión diferente sobre cómo realizar las reformas y el alcance de la misma. Uno de los grupos, denominados los girondinos, defiende las posiciones de la nobleza, los derechos de la aristocracia y la realización de reformas que no suponga una radical transformación de la organización administrativa y política de Francia. El otro gran grupo, los jacobinos, apuesta por la separación de poderes y la necesidad de dotar al país de una Constitución.

El Juramento del Juego de Pelota. Jacques-Louis David (1791)

Es en esta época cuando surge el término político de izquierdas y derechas, en función del lugar que ocupaban en la Asamblea Nacional, así las fuerzas progresistas al ocupar la parte izquierda del mismo son denominadas izquierdistas.

Mirabeau

Este último grupo, consciente de la necesidad de realizar una profunda transformación del sistema político francés se reunieron en una organización política denominada Sociedad de Amigos de la Constituyente, ya que sus miembros eran diputados de la Asamblea Constituyente, conocida como el Club de los Jacobinos. Su apelativo se debe al lugar donde se reunía esta facción política, un monasterio dominico de París que el pueblo denominaba Jacobina. Entre sus integrantes figuraban dos personalidades del momento el conde de Mirabeau y el ciudadano Maximilien Robespierre, y su primer presidente fue Isaac Le Chapelier. El grupo político formado estaba compuesto en su inmensa mayoría por burgueses aunque también reunía en sus filas a nobles partidarios de un nuevo orden político y económico. Los jacobinos también se dividan en facciones diversas, así los moderados ocupan la zona baja, y los más radicales la zona alta de la asamblea, por eso recibieron el nombre de montañeses. La asociación jacobina contaba con unos 3. 000 miembros en París, pero su gran influencia nacional se basaba en las 1.200 sociedades afines diseminadas por el territorio francés.

Las ideas progresistas del grupo jacobinos fueron fundamentales en la elaboración de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano aprobada por la Asamblea Nacional y realizada tomando como base la declaración de derechos de los Estados Unidos creado durante su movimiento de independencia, y que marca, por primera vez en la historia, el deseo de universalidad de la declaración. Los jacobinos en principio, eran partidarios de una monarquía constitucional pero finalmente rechazaron cualquier posibilidad de instauran un gobierno monárquico.

Declaración de los Derechos del Hombre

En marzo de 1790 se produce la deserción en masa de los nobles que integraban o formaban parte del Club de los Jacobinos, momento en el Robespierre es elegido presidente del grupo. El fervor revolucionario en Francia fue en aumento y más de cuatrocientas sociedades se habían afiliado ya al Club de los Jacobinos que de esta forma logra imponer sus criterios en la Asamblea Nacional.

Robespierre

El 17 de julio de 1791, en el Campo de Marte una muchedumbre pedía a gritos la muerte de Luis XVI y adulaban a Robespierre como guía del proceso revolucionario. El día 30 de septiembre se produce la disolución de la asamblea y el líder jacobino es vitoreado como cabeza dirigente de la Revolución.

En 1792 se instaura la República, y el los jacobinos exigen la apertura de un proceso contra el rey y el consiguiente castigo por traición a la patria. Se condenó a muerte al monarca que fue ejecutado el 21 de enero de 1793 en la guillotina. En este periodo de 1792 a 1794 la Convención está en manos de los jacobinos y es incapaz de abordar cualquier reforma que no haya sido previamente discutida por el Club. Los sectores más extremistas del grupo controlan el poder político e imponen sus criterios.

Los jacobinos dominaban la escena política francesa aunque era también creciente la fuerza de los denominados sans-culottes, grupos de jornaleros, pequeños artesanos y tenderos con escasa preparación y formación política que aterrorizaban a la aristocracia y saqueaban a los burgueses. Los jacobinos acusaron a los girondinos de paralizar la Convención y el gobierno, y fueron derrotados el 2 de junio de 1793, redactándose una nueva constitución más democrática que la anterior con la inclusión del sufragio universal. Durante este periodo, conocido como El Terror, los jacobinos a través del denominado Comité de Salvación Pública reprimen todo intento de oposición al gobierno enviando a la guillotina a miles de sus adversarios.

El Club de los Jacobinos pierde gran parte de su poder con la caída de Robespierre, y el 11 de noviembre de 1794 la Convención declaró ilegal a la organización.

Ejecución de Luis XVI en la guillotina

Cayo Largo

abril 22, 2010

Cayo Largo, de John Huston (1948)

Cayo Largo (1948)

Cayo Largo es una de las películas míticas de la historia del cine negro americano. John Huston, su director, supo rodearse de un reparto entre la flor y nata del Hollywood de su época, capitaneado por Humphrey Bogart, en una magistral interpretación.

John Huston

El guión obra del propio Huston y Richard Brooks, sobre una obra de Maxwell Anderson, no tiene ninguna fisura y mantiene el ritmo de esta claustrofóbica intriga. Huston va depositando en los diversos personajes y situaciones algunos de sus recuerdos de su participación en la II Guerra Mundial.

Humphrey Bogart y Lauren Bacall

El relato es una historia de perdedores y de las secuelas morales ocasionadas por el conflicto armado. Fue la cuarta y última obra en la que trabajaron juntos Bogart y Lauren Bacall.

Sinopsis: Un veterano de la II Guerra Mundial visita a la viuda y al padre de un compañero muerto en combate que regenta un hotel en los cayos de Florida. El hotel está tomado por una banda de violentos mafiosos, comandada por Johnny Rocco, magistralmente interpretado por Edward G. Robinson, que aprovechando una fuerte tormenta los tienen capturados como rehenes.

Ficha Técnica:

Título: Cayo Largo (1948).

País: Estados Unidos.

Dirección: John Huston.

Reparto: Humphrey Bogart, Edward G. Robinson, Lauren Bacall, Lionel Barrymore, Claire Trevor, Thomas Gomez, Harry Lewis, John Rodney, Marc Lawrence, Dan Seymour, Monte Blue y William Haade.

Guión: Richard Brooks y John Huston.

Fotografía: Karl Freund.

Música: Max Steiner.

Edward G. Robinson

El Festival de la isla de Wight de 1970

abril 20, 2010

El Festival de la isla de Wight de 1970

Festival de Wight, 1970

Si el Festival de Woodstock puede ser considerado como el rey de los festivales de rock, la vieja Europa también vivió la fiebre de los festivales. Si los Estados Unidos habían iniciado el espíritu comunicatorio de las masivas reuniones de jóvenes con el primer festival de rock celebrado el 14 de enero de 1967 en San Francisco, el Human be-in, continuado con otras reuniones en Monterrey, Newport, Miami, Atlanta y Atlantic City, hasta llegar al ya mítico festival celebrado en el pequeño pueblo de Bethel en el estado de Nueva York, que pasó a la historia con el nombre de Festival de Woodstock, los jóvenes europeos eligieron como su tierra prometida la pequeña isla de Wight, situada en la costa sur de Inglaterra, frente a la ciudad de Southampton

Woodstock, 1969

No se acudía sólo por la música allí desarrollada sino fundamentalmente buscando la sensación de sentirse multitud unida frente al resto de la sociedad, y el placer de vivir durante unos días al margen de la sociedad. Y acudían en masa: hippies de fin de semana, activistas, adolescentes de vacaciones y maduros en busca de nuevas sensaciones. Se buscaba el amor libre y el consumo de drogas ilegales, esa búsqueda incesante por marcar y romper con las normas preestablecidas. 

Wight, 1970

El festival se realizó en tres convocatorias sucesivas, la primera en 1968, la segunda en 1969 (en la que intervino Bob Dylan) y la tercera y más famosa, en 1970. 

Este festival se celebró entre el 26 y el 30 de agosto de 1970 y se calcula que unas 600.000 personas acudieron al evento. Hubo numerosos momentos de confusión y nervios debido a la mala planificación del espectáculo y al elevado número de asistentes que desbordó las previsiones de la organización y a los limitados medios brindados por los habitantes de la isla que no vieron con buenos ojos el acontecimiento. 

El festival es considerado como una de las reuniones cumbre del movimiento hippy. Junto con el de Woodstock fue considerado el reflejo de la contracultura. Durante su celebración se derribaron las vallas del recinto en protesta contra los cerdos capitalistas que les querían cobrar 3 libras por la entrada. 

Joan Baez

Muchos de los asistentes al festival, miembros de grupos radicales, demandaron la necesidad de “puertas abiertas” y no el gueto en el que se estaba convirtiendo la isla. Es famosa la anécdota en que la cantante y compositora Joni Mitchell, veterana de Woodstock, rompió a llorar en plena actuación cuando uno de los asistentes al concierto se apoderó del micrófono para denunciar que el festival se había convertido en un campo de concentración para hippies. 

Joni Mitchel. Wight, 1970

De aquellos días se edito un disco y una película filmado por Murray Lerner que ya había filmado en 1965 el Festival Folk de Newport,  que recoge las actuaciones de los numerosos artistas que allí intervinieron: Joan Baez, Jimi Hendrix, Donovan, Sly, Ten Years After, Joni Mitchell, Procol Harum, Melanie, Leonard Cohen, Everly Bros o Toni Joe White. 

The Isle of Wight Festival, 1970

En 2002 se celebró una cuarta edición con la intervención estelar de The Who, que ya habían tocado anteriormente, y en años sucesivos se ha mantenido la convocatoria. 

Joni Mitchell. Isla de Wight, 1970 

Tíbet: el feudalismo “azafrán”

abril 20, 2010

El feudalismo azafrán (o como vivían los tibetanos con el gobierno lama)

Mapa Tíbet-China

Hoy en día cuestionar el apoyo que recibe el Dalai Lama puede ser interpretado políticamente incorrecto. En este mundo de consumismo, en el que un grupo de famosos bien acomodados les ha dado por vestirse de “azafranes” y viajar a los monasterios tibetanos a hacer “Om” y relajarse de su estresada vida pocos se preguntan, ¿cómo vivía realmente el pueblo tibetano con la dominación de las estructuras políticas y sociales en manos de estos monjes budistas?

Lhasa

Antes de 1949 el régimen político del Tíbet era, más o menos, como el feudalismo europeo en la Edad Media. Y digo más o menos, porque realmente era más despótico y las condiciones de vida del pueblo era aún más duras de lo que fueron en la Europa en el Medievo.

En el Tíbet se estableció una forma peculiar de régimen feudal en que los grandes señores (monjes y seglares) dominaban una masa de campesinos privados de derechos y el poder político era acaparado por los jerarcas budistas. En lo más alto de la jerarquía estaba el Panchen-Lama considerado padre espiritual del Dalai Lama que era quien tenía el poder temporal. Sólo 626 personas poseían el 93% de la tierra y la riqueza nacional y el 70% de la cabaña ganadera. Entre ellos estaban los 333 cabezas de monasterios y autoridades religiosas y las 287 autoridades seculares (contando la nobleza y el ejército) y seis ministros del gabinete. La clase alta la formaban cerca del 2% de la población y el 3% eran sus agentes: capataces, administradores de sus fincas y comandantes de sus ejércitos privados. El 80% eran siervos, el 5% esclavos y 10% eran monjes pobres que trabajaban como peones para los abades y rezaban. A pesar de la supuesta regla lamaísta de no violencia estos monjes eran azotados continuamente.

Monasterio de Gyantse

Los hombres y mujeres tibetanos eran siervos de los monasterios y cómo no de su autoridad suprema, el Dalai Lama. Trabajaban alrededor de 16 a 18 horas diarias en el campo y las labores encomendadas por los monjes, y debían entregar a sus dueños el 70% de la cosecha. Si tocaban cualquier utensilio de sus amos, no fuera a ser que los contaminases, eran castigados con latigazos, no podían casarse o salir de los dominios del señor sin su consentimiento. Tanto hombres como mujeres eran considerados como animales parlantes que no tenían ni siquiera derecho a mirar a la cara a sus amos. En la capital del Tíbet, Lhasa se compraban y vendían niños como una mercancía más del mercado. En las fincas, a los esclavos se les obligaba a trabajar hasta la extenuación, se les golpeaba y se les negaba la comida. También eran común la mutilación de ojos, lengua, tendones y extremidades como castigo a ladrones, siervos que habían intentado la fuga y otros criminales.

Mao y el Dalai Lama. Pekín 1959

Las mujeres tibetanas se las llamaba “kimen”, es decir, nacido inferior. Rezaban por su conversión en varones en las próximas reencarnaciones y se las impedía mirar a los varones más allá de las rodillas. Eran numerosos los casos en los que eran quemadas por brujería. Por ejemplo, dar a luz a gemelos era considerado una prueba de haber mantenido relaciones sexuales con espíritus malignos, y en las zonas rurales era normal quemar a estas mujeres juntos con sus gemelos recién nacidos. Los señores feudales podían tener numerosas mujeres y un noble con pocas posesiones debía compartir su mujer con sus hermanos.

Tibetanos

Se arrebataba a las familias a los jóvenes y se los llevaba a los monasterios para convertirlos en futuros monjes. Una vez allí estaban obligados a permanecer de por vida en sus murallas.

Antes de la llegada de los chinos al Tíbet no había electricidad, ni escuelas, ni carreteras, ni hospitales. La desnutrición de la población era un hecho bastante común, mientras en los monasterios se quemaban alimentos como ofrenda y se acumulaban riquezas. La mortalidad infantil en 1950 era del 43%, la viruela azotaba a un tercio de la población y la esperanza de vida se situaba en torno a los 30 años. Los monjes se oponían a la utilización de los antibióticos alegando que las enfermedades se debían a los pecados cometidos y que la sanación llegaría rezando y pagando a los monjes. En 1951 el 95% de la población era analfabeta y el lenguaje escrito sólo se utilizaba para el culto religioso.

En 1950 la población tibetana se situaba en torno a los 3 millones de personas cuando mil años atrás, antes de la introducción del budismo, era de 10 millones de personas. El sistema feudal prohibía cualquier desarrollo tecnológico, no se podían usar arados de hierro, ni extraer carbón, ni cazar, ni pescar, ni cualquier mínimo intento de industrial.

Tropas chinas en el Tíbet

El actual Dalai Lama apoya con sus declaraciones una imagen idealizada del Tíbet: “La civilización del Tíbet tiene una larga y rica historia. La influencia omnipresente del budismo y los rigores de la vida en los amplios espacios abiertos de un entorno que conserva su belleza natural resultó en una sociedad dedicada a la paz y la armonía. Gozábamos de libertad y satisfacción.” Nada más lejos de la realidad, poco nos dice del feroz feudalismo imperante hasta 1949, ni unas mínimas palabras de crítica sobre las condiciones sociales de la población tibetana. Por todo esto, sin justificar, ni apoyar la invasión china del Tíbet tenemos que tener claro que futuro tendría el Tíbet con la gobernanza de estos elementos lamaístas o ¿queremos una vuelta al despotismo teocrático? Sin una absoluta crítica al sistema feudal anterior por parte del Dalai Lama, no podemos apoyar que el futuro del pueblo tibetano recaiga en personajes como éste. Una cosa es apoyar al pueblo tibetano y otra muy distinta al Dalai Lama.

Dalai Lama

La revolución en España, Marx y Engels.

abril 18, 2010

La revolución en España, Marx y Engels

La revolución en España, Marx y Engels. Editorial Progreso. Moscú 1978

La revolución en España, de Marx y Engels es un fenomenal libro editado por la Editorial Progreso, Moscú, 1974. En este volumen se publicaron los artículos que Marx y Engels escribieron en el diario New York Daily Tribune, en Putman’s Magazine y en New American Cyclopedia entre 1854 y 1873. 

Marx y Engels. Londres, 1867.

En la primera parte de la obra, la Vicalvarada, Marx trata de acercar a los lectores norteamericanos a los hechos sucedidos en España en 1854, con el pronunciamiento de O’Donnell y el apoyo de Espartero que acabo con el gobierno moderado retornando las fuerzas progresistas. Dedica especial atención a las sublevaciones de San Sebastían, Barcelona, Zaragoza y Madrid. De San Sebastían destaca el origen municipal de la revuelta y como el pueblo armado apoyado por algunas tropas se encaminan hacia Pamplona para organizar la sublevación de Navarra.  

Jovellanos

La segunda parte formada por escritos de Marx sobre el periodo de 1808-1820 hace un recorrido por la Historia española, desde las insurrecciones medievales y modernas  hasta el desarrollo de las monarquías absolutas. Analiza el divorcio existente entre la alta nobleza y la vieja administración con el pueblo llano, y el nacimiento de las Juntas Provinciales elegidas por sufragio universal. Continúa repasando la figura modernizante, que no revolucionaria, de Jovellanos y la actuación de la Junta Central durante la Guerra de la Independencia. Posteriormente, hace un resumen bastante claro de la Constitución de 1812 y analiza los partidos existentes: serviles, liberales y americanos; continuando con el regreso de Fernando VII y la abolición de la Constitución. 

En la tercera parte realiza un fino recorrido por las causas que ocasionaron el pronunciamiento de Riego

Ejecución de Riego.

La cuarta parte de la obra nos ofrece una visión de Simón Bolívar, el Libertador, con una gran documentación sobre la guerra contra España, y su papel fundamental en la independencia de Venezuela. Se completa esta parte con artículos de Engels sobre el ejército español, sobre la pérdida de Badajoz ante las tropas francesas y sobre la batalla de San Marcial en el Bidasoa.  

Simón Bolivar

En la quinta parte, Engels escribe sobre la Guerra de África centrándose fundamental en la ineficaz actuación del ejército español. 

Finaliza el libro, con nuevos artículos de Engels, en el que repasa el movimiento cantonalista y en su carga doctrinal, relacionando los hechos con el fracaso de la corriente bakunista en la Internacional manifestando la radical incapacidad de esta corriente para liderar los procesos revolucionarios. 

Bakunin

Roxanne, la luz roja (1978)

abril 11, 2010

Roxanne, la luz roja. The Police (1978)

The Police

El grupo “The Police” surge de la iniciativa de Stewart Copeland y Sting, su verdadero nombre es Gordon Sumner, lo de Sting era por su afán de llevar jersey de rayas blancas y negras como un abejorro (sting, aguijón), allá por enero de 1977. En un primer momento se les une el guitarrista Henri Padovani, un francés lleno de imperdibles pero de escaso talento musical.  

Stewart Copeland (1980)

Copeland, que tiene escritos 15 temas se erige como líder del grupo y aporta todo el dinero necesario para fundar un sello independiente, Illegal Records.  

Tocan de teloneros en la gira británica de Cherry Vanilla, con Gong en París y en el encuentro punk de Mont-de-Marsan. En esta última actuación cuentan con un nuevo guitarrista, Andy Summers, que había actuado con numerosos grupos como guitarra contratado: Zoot Money, New Animals, Neil Sedaka, David Essex, Kevin Ayers, Kevin Coyne, John Lord, Mike Oldfield…  

El cuarteto sólo durará dos meses, ya que Padovani se marcha del grupo para incorporarse con Wayne County and The Electric Chairs en agosto de 1977. A finales de ese mismo año, The Police se trasladan a la República Federal Alemana contratados por Eberhard Schoener.  

Sting. Bristol, marzo de 1978

Con los fondos conseguidos por esa actuación, unas 3.000 libras, el grupo decide producirse su primer disco “Outlandos d’amour” (1978). Pocos meses antes, Miles Copeland, hermano del batería, es el nuevo manager y representante del grupo, y negocia con A&M la edición de un escandaloso singles: Roxanne/Peanuts.  

Outlandos d'Amour (1978)

La canción es una desesperada canción de amor a una prostituta francesa, y a su vez, hace un velado ataque a la frivolidad de la estrella del rock Rod Stewart. El disco es censurado por la BBC, e inmediatamente por el resto de emisoras de habla inglesa, al igual que su siguiente tema “Can´t Stand Losing You”, pero su éxito es imparable. Según relata Andy Summers, la canción la esbozo Sting en París. Summers y Copeland se van al cine a ver Star Wars, y Sting decide dar un paseo por Pigalle, lugar donde se ven lindas prostitutas. Días después Sting escribe la letra y realiza la canción con un ritmo de bossa nova, y una vez los tres reunidos deciden darle un ritmo reggae con un coro punk. El resultado es “Roxanne”, una joya de incipiente explosión punk británica.  

Andy Summers

El grupo sacaría cuatro discos más, “Regatta de Blanc” (1979), “Zenyatta Mondatta” (1980), “Ghost in the machine” (1981) y “Synchronicity” (1983), antes de su disolución en 1984. El pasado año 2009 vio la reunificación de la banda para realizar una serie de conciertos de despedida.  

Reggatta de Blanc (1979)

Zenyatta Mondatta (1980)

   

   

   

   

   

   

Ghost in the Machine (1981)

Synchronicity (1983)

   

   

   

   

   

    

Roxanne (Sting)  

Roxanne, you don’t have to put on the red light
Those days are over
You don’t have to sell your body to the night
Roxanne, you don’t have to wear that dress tonight
Walk the streets for money
You don’t care if it’s wrong or if it’s right  

Roxanne, you don’t have to put on the red light
Roxanne, you don’t have to put on the red light
Put on the red light, put on the red light
Put on the red light, put on the red light
Put on the red light, oh  

I loved you since I knew ya
I wouldn’t talk down to ya
I have to tell you just how I feel
I won’t share you with another boy
I know my mind is made up
So put away your make up
Told you once I won’t tell you again it’s a bad way  

Roxanne, you don’t have to put on the red light
Roxanne, you don’t have to put on the red light
You don’t have to put on the red light
Put on the red light, put on the red light  

The Police: Roxanne, live in Pinkpop 1979  

La Perla: revista erótica (1879)

abril 10, 2010

La Perla: colección de lecturas sicalípticas, sarcásticas y voluptuosas (1879)

La Perla, nº 1. Ediciones Polen (1978)

La Perla fue una revista que apareció publicada en Londres en julio de 1879 causando un gran escándalo. Se proclamó a sí misma como la única revista erótica para todos los gustos. Se desarrollo en el mercado underground hasta diciembre de 1880, cuando desapareció tan misteriosamente como había aparecido. Los dieciocho números publicados incluyeron numerosas anécdotas, cuentos, chistes y chascarrillos, seis novelas completas, en forma de serial, que pasaron a formar parte de las obras maestras de la literatura erótica.

Artista desconocido, sobre 1930

La revista fue perseguida pero ni la justicia victoriana ni la mojigata sociedad del momento pudieron averiguar el nombre de su editor, ni de los autores, ni de la imprenta donde “La Perla” tomaba su ser, por mucho empeño que las autoridad pusieron.

Thomas Rowlandson (1756-1827)

Cien años después, a través de Ediciones Polen, vio la luz en España. La edición publicada en nuestro país, además de reproducir los textos básicos originales en edición integra y de respetar su carácter serializado, recogía unas 30 ilustraciones eróticas en cada uno de sus números. Ilustraciones realizadas por grandes maestros del arte erótico de todos los tiempos, que sin dudarlo consiguieron realzar la importancia y diversión de esta publicación.

Artista alemán desconocido, principios siglo XX

La versión española de la revista costaba 60 pesetas, y contenía 80 páginas con 34 ilustraciones. Como ya hemos indicado Ediciones Polen lanzó su primera edición en 1978.

La Perla, nº 3. Ediciones Polen (1978)