Madonna recurrió al productor Stuart Price que la había acompañado en sus dos última giras, un experto en mezclar géneros y culturas diversas, para este disco. En “Confessions On A Dance Floor” además de los ritmos clásicos del rock, disco y dance añade samples de canciones ajenas y toques orientales para crear un compendio de ritmos bailables de las últimas décadas.
Madonna: “Hung up”
Canciones que invitan al baile y que lograría ser nº 1 en 41 países despojando a The Beatles del récord. Madonna conseguiría su sexto premio Grammy como mejor disco gracias fundamentalmente a sus cuatro sencillos: Hung up, Gimme!, Sorry, Get together y Jump.
Madonna homenajea la década de los ochenta y a grupos como ABBA, de ritmos agitados, de música de baile sin más justificaciones.
Madonna: “Sorry”
En mayo de 2006 comenzaría la gira de “Confessions On A Dance Floor” por Norteamérica, Europa y Asia, y con ella la polémica. Madonna aparece colgada de una enorme cruz de espejos cantando Live to tell acompañando su actuación con imágenes de la miseria del mundo. La gira se convertiría en un éxito económico, 250 millones de dólares de beneficio.