Toussaint-Louverture, la muerte lejos del calor de las Antillas

Toussiant-Louverture Si Toussaint-Louverture fue uno de los personajes principales de las revueltas por la libertad protagonizadas en Haití por los esclavos negros, su muerte lejos de su tierra en los fríos Alpes, lejos del calor del Caribe, fue sin duda un ejemplo de la traición y menosprecio de los franceses por este movimiento emancipador.

Napoleón Bonaparte En 1801 Napoleón Bonaparte decidió restablecer el poder en la colonia que Toussaint-Loverture había subvertido con la proclamación de una constitución autonomista, una auténtica república negra inspirada por la Declaración de los Derechos del Hombre, y para tal cometido en diciembre de ese mismo año envió a Haití 25.000 soldados al mando de su cuñado, el general Leclerc. Napoleón pretendía resarcir a los colonos y restablecer la esclavitud.

El 2 de mayo de 1802, Toussaint ofreció a Leclerc su capitulación a cambio de quedar libre y de integrar a sus tropas dentro del ejército francés. Leclerc aceptó en principio pero después se arrepintió de su decisión. Los éxitos de las tropas francesas se había desarrollado durante la estación más favorable a los europeos y con la llegada del fuerte calor las tropas francesas comenzaron a sufrir notables bajas, los hospitales se llenaron de enfermos y el desaliento cundió entre los vencedores.

Esclavos Negros, Antillas Este debilitamiento de las tropas francesas no pasó desapercibido a los negros y, Leclerc temeroso de una nueva revuelta, que Toussaint-Louverture podría volver a encabezar, dio la orden de la detención del cabecilla insurrecto. El 10 de junio Toussaint-Louverture fue detenido mientras dormía.

Leclerc Leclerc tomó todas las medidas necesarias para que el líder negro no recibiese ningún apoyo de sus tropas. Durante su detención dos oficiales del ejército negro que trataron de socorrerle fueron ejecutados y se detuvo y torturó a aquellos que le profesaban fidelidad.

Esa misma noche de su detención, Toussaint fue conducido a un navío con rumbo a Brest. Cuando la embarcación llegó a suelo francés se le colocó en un coche cerrado y escoltado por un regimiento de caballería fue conducido al Castillo de Joux, en los confines del Franco-Condado y Suiza.

Castillo de Joux Allí, separado de su familia, a la que se había enviado a Bayona, Toussaint, el libertador de Santo Domingo, permaneció encarcelado con la sola compañía de uno de sus criados preso en el mismo calabozo. Con la llegada del invierno se trasladó al recluso a Besanzón, donde como un vil criminal, fue confiscado en un oscuro, húmedo y frío torreón.

Haiti Para un hombre como Toussaint, acostumbrado al hermoso cielo de los trópicos, al calor y al aíre de las Antillas, aquello era su tumba. El agua inundaba el gélido suelo de su celda y allí entre el frío y la humedad, el líder de los rebeldes negros, languideció en un estado deplorable. Con la llegada de la primavera, llegó también el fin de sus días. La mañana del 27 de abril de 1803 Toussaint fue encontrado muerto, sentado cerca del fuego, con la cabeza inclinada y los brazos apoyados sobre sus rodillas, contaba con 60 años de edad. Existen sospechas de que su muerte fue acelerada con la ingesta de veneno, pero no parecen existir pruebas fehacientes. Según sus verdugos Toussaint murió tras un año de cautiverio debido a los rigores del frío, a sus pesares y desdichas, y a una apoplejía cerosa.

Plantación de azúcar, Haití Con la muerte de Toussaint no terminarían los problemas para los franceses. La semilla de libertad e independencia estaba plantada. El valor de los negros y el clima mortífero para los europeos arrebató la vida a 40.000 soldados franceses en dos años. Y cuando Francia concentró sus tropas marítimas para luchas contra los ingleses en la guerra de Europa, los negros volvieron a rebelarse bajo el mando del caudillo Dessalines que consiguió definitivamente la independencia, aunque su pueblo tuvo que sufrir, una vez más, la tiranía de este autoentronizado Jacobo I, que moriría asesinado en octubre de 1806.

Bibliografía:

-Compendio de Historia de América. Partes III y IV. Barros Arana, Diego. Imprenta del Ferrocarril. Santiago de Chile, 1865.

-Compendio doctrinal de la Historia Universal hasta 1852. Tomo IV: Historia de la revoluciones. Weber, Gregorio. Imprenta de Diaz y Compañia. Madrid, 1856.

-El Panteón Universal. Diccionario Histórico. Tomo IV. Ayguals de Izco, Wenceslao. Imprenta de Ayguals de Izco Hermanos. Madrid, 1854.Toussaint-Louverture

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